Altas y altos directivos públicos son capacitados en temáticas de Probidad


La importancia del liderazgo ético en el ejercicio directivo para la recuperación de la confianza ciudadana fue el tema que se abordó en un webinar y taller de trabajo realizado hoy por el Servicio Civil y la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La actividad, a la que asistieron en forma presencial y vía streaming un centenar de altas y altos directivos públicos de las regiones Metropolitana, Valparaíso y Maule, se enmarcó en las actividades de acompañamiento que lleva a cabo el Servicio Civil y en el rol que le otorgó la reforma legal del año 2016 en orden a difundir y promover el cumplimiento de normas de probidad en la gestión pública.

“Sabemos que en los tiempos que corren una de las principales preocupaciones ciudadanas tienen que ver con la transparencia, con la ética, con la probidad, con la integridad en la función pública y ese es un anhelo ciudadano para el cual aún las y los funcionarios públicos no desarrollamos todos los instrumentos y esfuerzos que debiésemos. Es una deuda pendiente del sector público con la ciudadanía, principalmente para quienes aspiramos a recobrar esa confianza ciudadana”, sostuvo el director del Servicio Civil, Felipe Melo.

El director de la Escuela de Gobierno de la UC, Cristian Pliscoff, subrayó que las discusiones sobre ética no pueden surgir solo cuando hay casos de corrupción o conflictividad, “sino que deben estar incorporados al quehacer de los organismos y en este sentido, el rol de los altos directivos por el impacto que tienen en las instituciones, es fundamental”, afirmó.

La abogada María Jaraquemada, quien integra el Consejo para la Transparencia, expuso sobre los Conflictos de interés en la gestión pública, destacando que “todas y todos tenemos intereses, tenemos familias, amistades, trabajos anteriores, etc. y, por lo tanto, estamos sujetos a tener conflictos de intereses y eso no es negativo. Y lo que tenemos que hacer es gestionarlos, no ocultarlos ni negarlos, y evitar que generen daño”, subrayó.

Por su parte, el consejero de Alta Dirección Pública, Eduardo Riquelme, se refirió a la Corrupción pública y sus efectos, precisando que en la actualidad, la probidad y transparencia son valores predominantes en la sociedad. “La sociedad, los individuos, quizás por el desarrollo de los medios de comunicaciones, las redes sociales y por el alza del sentido de la dignidad humana, la gente se siente empoderada y no hace vista gorda y se va generando una sensación que la corrupción nos está comiendo por todos lados”.

Posteriormente, los altos directivos participaron en un taller, donde – a través de dinámicas participativas – se recogieron experiencias de los asistentes respecto de la gestión ética en los servicios públicos y las principales problemáticas que enfrentan.