Liderazgo de mujeres: una agenda que fortalece la función pública desde el mérito, el desarrollo y el servicio


Fortalecer el liderazgo de las mujeres en el Estado es avanzar hacia una función pública más diversa, representativa y preparada para responder a los desafíos de la ciudadanía. Con esa convicción, durante julio el Servicio Civil impulsó una serie de iniciativas que reflejan cómo el liderazgo femenino se construye desde distintas dimensiones: la vocación de servicio, el mérito y el desarrollo de capacidades.

En ese marco, la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género Judith Marín participó en una nueva edición de la serie “Liderazgos que inspiran: Conversaciones de mujer a mujer”, instancia en la que compartió las experiencias que han marcado su trayectoria y la forma en que entiende el ejercicio del liderazgo público. Durante la entrevista, destacó que los principales aprendizajes de su carrera han surgido de la cercanía con las personas, la capacidad de escuchar y la convicción de que el servicio público sólo cobra sentido cuando es capaz de transformar las necesidades de la ciudadanía en soluciones concretas.

“No trabajamos para nosotros mismos, sino para las personas y para transformar las necesidades en soluciones”, señaló, enfatizando que el liderazgo nace de la sensibilidad para comprender la realidad de quienes se busca servir.

La ministra recordó también que su experiencia como concejal de la comuna de San Ramón fue determinante en la construcción de un liderazgo basado en el trabajo junto a las comunidades, sello que continúa guiando su gestión. Asimismo, reflexionó sobre el desafío que significó asumir como ministra a los 30 años, experiencia que —afirmó— le ha enseñado que el liderazgo exige valentía, profesionalismo, aprendizaje permanente y, sobre todo, mantener siempre presente el camino recorrido y la conexión con las personas.

En esa misma línea, destacó el liderazgo servidor como el principio que orienta su forma de conducir equipos e impulsar políticas públicas, entendiendo que liderar significa ponerse al servicio de los demás y valorar el trabajo colectivo.

Ese compromiso con el liderazgo también encuentra una expresión concreta en el Sistema de Alta Dirección Pública, que durante julio concretó el nombramiento de Lorena Pía Herrera Omegna como Directora General de Concesiones de Obras Públicas, convirtiéndose en la primera mujer designada durante este año mediante dicho sistema.

Su nombramiento fue realizado por el Presidente de la República, José Antonio Kast, tras concluir un proceso de selección desarrollado bajo los principios de mérito, transparencia e igualdad de oportunidades. El concurso recibió 247 postulaciones y contempló un proceso riguroso de evaluación, que incluyó análisis de admisibilidad, evaluación curricular, evaluación de competencias, entrevistas especializadas y la conformación de una nómina de candidatas y candidatos elegibles por parte del Consejo de Alta Dirección Pública.

Cada nombramiento realizado mediante este sistema reafirma el compromiso del Estado con la profesionalización del liderazgo público, promoviendo que las instituciones sean dirigidas por personas seleccionadas en función de sus capacidades y competencias para enfrentar los desafíos de la gestión pública.

 

La agenda de julio también contempló acciones orientadas al desarrollo de nuevos liderazgos. En el marco del Programa +Mujeres, el Servicio Civil realizó una relatoría dirigida a InvestChile, compartiendo estrategias de gestión del talento, evidencia y los principales resultados alcanzados por el programa durante 2025.

La actividad tuvo como propósito aportar herramientas para fortalecer las políticas de gestión de personas de la institución durante 2026, promoviendo la gestión del talento como una estrategia para impulsar el liderazgo y favorecer una mayor participación de mujeres en cargos de responsabilidad y dirección.

A través del intercambio de experiencias y buenas prácticas, la jornada permitió reafirmar la importancia de fortalecer las capacidades organizacionales para avanzar hacia instituciones públicas más inclusivas, preparadas para enfrentar los desafíos actuales y capaces de aprovechar el talento disponible en todos los niveles de la Administración del Estado.

Estas iniciativas reflejan una misma convicción institucional: fortalecer el liderazgo de las mujeres no consiste únicamente en aumentar su presencia en espacios de decisión. Significa crear las condiciones para que más mujeres puedan desarrollar plenamente sus capacidades, acceder a posiciones de liderazgo mediante procesos basados en el mérito y ejercer una conducción pública inspirada en el servicio a las personas.

De esta manera, el Servicio Civil continúa impulsando una agenda que promueve el liderazgo femenino como un componente estratégico para fortalecer la función pública y contribuir a la construcción de un Estado más íntegro, moderno y al servicio de las personas.