Presidente de la República nombra, mediante el Sistema de Alta Dirección Pública, al nuevo Director Ejecutivo de la Comisión Chilena de Energía Nuclear
Erick Zbinden Araya fue nombrado director ejecutivo de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), tras culminar el respectivo concurso mediante el Sistema de Alta Dirección Pública. El cargo corresponde a un primer nivel jerárquico.
La decisión fue adoptada a partir de una nómina de candidatos elegibles conformada por el Consejo de Alta Dirección Pública y remitida al Presidente de la República, José Antonio Kast, para que efectuara el nombramiento.
El Sistema de Alta Dirección Pública busca contribuir al fortalecimiento de la función pública mediante procesos de selección basados en el mérito y orientados a identificar profesionales con las competencias y capacidades necesarias para liderar instituciones públicas y responder a los desafíos de gestión del Estado.
Formación profesional y trayectoria
Erick Zbinden es ingeniero civil en Electricidad de la Universidad de Santiago de Chile, magíster en Ingeniería de la Energía, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y posee diplomados en Energías Sustentables, también de esta última casa de estudios, y en
Ingeniería Industrial, de la Universidad Técnica Federico Santa María. Ha complementado su formación con programas de capacitación en dirección estratégica y nuevas tecnologías aplicadas a la toma de decisiones.
Cuenta con más de 20 años de trayectoria profesional en el sector energético, donde ha desarrollado funciones técnicas, de jefatura y gerenciales. El año 2017 ingresó como jefe del Departamento de Integridad del Sistema al Coordinador Eléctrico Nacional, donde
posteriormente se desempeñó como subgerente de Acceso Abierto y Conexiones y como Gerente de Planificación y Desarrollo de la Red, liderando materias relacionadas con la expansión del sistema eléctrico, la regulación sectorial y el desarrollo de infraestructura
crítica.
Previamente, trabajó en el Centro de Despacho Económico de Carga del Sistema Interconectado del Norte Grande (CDEC-SING), donde ocupó el cargo de jefe del Departamento de Integridad del Sistema, entre 2012 y 2016.
Desde marzo de 2026 se desempeñaba como director ejecutivo de una empresa privada de consultoría especializada en el sector energético.
Proceso de selección
La convocatoria pública para proveer este cargo se inició el 21 de junio de 2026 y, luego de una ampliación del plazo, cerró el 13 de julio, con un total de 156 postulaciones recibidas.
Del total, 153 postulantes cumplieron los requisitos legales y continuaron a la etapa de análisis curricular. A partir de esta evaluación, el Consejo de Alta Dirección Pública determinó que 22 candidatos avanzaran a la etapa de evaluación directiva y/o evaluación de competencias.
Luego de esta fase, el Consejo resolvió entrevistar a 10 candidatos, tras lo cual conformó la nómina final, la que fue enviada el 17 de septiembre pasado, al Presidente de la República para que efectuara el nombramiento.
¿Cómo funciona el Sistema de Alta Dirección Pública?
El Sistema de Alta Dirección Pública busca fortalecer la función pública mediante procesos de selección transparentes, competitivos y basados en el mérito.
Los postulantes avanzan a través de distintas etapas de evaluación destinadas a identificar a quienes reúnen los conocimientos, experiencia y competencias requeridas para ejercer responsabilidades de liderazgo.
Quienes superan estas etapas, avanzan a entrevistas finales con el Consejo de Alta Dirección Pública, para los cargos de primer nivel jerárquico, o con el Comité de Selección, para los cargos de segundo nivel jerárquico. Estas instancias conforman una nómina de candidatos elegibles y la remiten a la autoridad competente para que efectúe el nombramiento.
Sobre esa nómina, corresponde al Presidente de la República efectuar los nombramientos de primer nivel, y a los jefes de servicios, los de segundo nivel jerárquico.
De esta manera, el sistema combina selección basada en el mérito y responsabilidad de la autoridad en la decisión final, contribuyendo a profesionalizar la función pública y fortalecer las capacidades directivas del Estado.
