Nombran por Alta Dirección Pública a directores de los Servicios de Salud O’Higgins y Chiloé


El Presidente de la República, José Antonio Kast, nombró a Carlos Saavedra Espinoza como director del Servicio de Salud O’Higgins y a José Cárdenas Burce como director del Servicio de Salud Chiloé, tras llevarse a cabo los correspondientes concursos de Alta Dirección Pública. Ambos cargos son de primer nivel jerárquico y dependen del Ministerio de Salud.

La decisión fue adoptada a partir de nóminas de candidatos elegibles conformadas por el Consejo de Alta Dirección Pública y remitidas al mandatario para que efectuara los nombramientos.

Servicio de Salud O’Higgins

Carlos Saavedra es ingeniero civil industrial de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y magíster en Dirección de Operaciones y Logística de la Universidad Andrés Bello. Cuenta con una trayectoria profesional vinculada a la gestión hospitalaria. Desde abril de 2026 se desempeñaba como director subrogante del Servicio de Salud O’Higgins.

Previamente, entre diciembre de 2024 y abril de 2026, fue director subrogante del Hospital San Juan de Dios de San Fernando, y entre 2018 y 2019, director subrogante del Hospital de Curanilahue.

Servicio de Salud Chiloé

José Cárdenas Burce es asistente social de la Universidad de Concepción y cuenta con una amplia trayectoria profesional en el ámbito de la gestión pública y la administración de establecimientos de salud. Entre noviembre de 2020 y agosto de 2021 se desempeñó como director subrogante del Servicio de Salud Chiloé y, posteriormente, entre septiembre de 2021 y marzo de 2022, ejerció como director titular del mismo servicio.

También fue director del Hospital de Ancud, director del Hospital Intercultural de Nueva Imperial y desde septiembre de 2022 ejercía como secretario general de la Corporación Municipal de Educación, Salud y Atención del Menor de Chonchi.

Procesos de selección

Ambos procesos de selección se iniciaron en junio de 2026, con la publicación de las respectivas convocatorias. Para el cargo de director del Servicio de Salud O’Higgins se recibieron 115 postulaciones, de las cuales 112 cumplieron los requisitos legales y avanzaron a la etapa de análisis curricular. Tras esta evaluación, 23 candidatos fueron seleccionados para continuar a la etapa de evaluación directiva y/o de competencias.

En el caso del Servicio de Salud Chiloé, se recibieron 125 postulaciones, de las cuales 121 cumplieron los requisitos legales y avanzaron al análisis curricular. Luego de esta etapa, 21 candidatos continuaron a la evaluación directiva y/o de competencias.

Tras las evaluaciones correspondientes, el Consejo de Alta Dirección Pública decidió entrevistar a nueve candidatos para el cargo del Servicio de Salud O’Higgins y a seis para el Servicio de Salud Chiloé.

Las nóminas finales fueron enviadas por el Consejo a la autoridad, el 11 de septiembre en el caso del Servicio de Salud Chiloé y el 16 de octubre en el caso del Servicio de Salud O’Higgins.

¿Cómo funciona el Sistema de Alta Dirección Pública?

El Sistema de Alta Dirección Pública busca fortalecer la función pública mediante procesos de selección transparentes, competitivos y basados en el mérito.

Los postulantes avanzan a través de distintas etapas de evaluación destinadas a identificar a quienes reúnen los conocimientos, experiencia y competencias requeridas para ejercer responsabilidades de liderazgo.

Quienes superan estas etapas avanzan a entrevistas finales con el Consejo de Alta Dirección Pública, para los cargos de primer nivel jerárquico, o con el Comité de Selección, para los cargos de segundo nivel jerárquico. Estas instancias conforman una nómina de candidatos elegibles y la remiten a la autoridad competente para que efectúe el nombramiento.

En los cargos de primer nivel jerárquico, el nombramiento corresponde al Presidente de la República, mientras que en los de segundo nivel esta atribución recae en los jefes superiores de servicio.

De esta manera, el sistema combina selección basada en el mérito y responsabilidad de la autoridad en la decisión final, contribuyendo a profesionalizar la función pública y fortalecer las capacidades directivas del Estado.